Lacoste y los deportistas franceses mantienen un idilio que perdura en el tiempo. Ya presente en el golf y el tenis, la marca del cocodrilo no había apostado nunca por un piloto de Fórmula 1 hasta Pierre Gasly. Lacoste se sitúa así en la parrilla de salida de un deporte tan extremo como elitista con su nuevo embajador, piloto de la escudería Alpine, actualmente séptimo del campeonato.
Pierre Gasly representará, entre otras cosas, el polo, un clásico de la marca francesa. "Pierre Gasly encarna con precisión el espíritu de rendimiento y tenacidad que impulsa a Lacoste desde su creación. Su trayectoria internacional, su nivel de exigencia y su afinidad con disciplinas como el tenis o el golf conectan especialmente con nuestro universo. Estamos muy contentos de darle la bienvenida al grupo de embajadores de la casa y de abrir con él un nuevo capítulo", declara Eric Vallat, director general de Lacoste.
En la Fórmula 1, varios niveles de patrocinio
"Lacoste es una casa francesa icónica que ha sabido convertir su legado deportivo en una visión muy contemporánea. El polo quizá sea su expresión más rotunda: una prenda nacida en las pistas de tenis que se ha convertido en símbolo de elegancia natural. Estoy muy contento de ser hoy uno de sus rostros e impaciente por dar vida a esta relación a través de otros proyectos en los próximos meses", declara Pierre Gasly. El deportista también se convirtió en imagen de Reebok el pasado mes de septiembre y, unos meses antes, oficializó una colaboración con la marca de ciclismo Van Rysel.
Para Lacoste, este nombramiento marca su entrada en la competida arena de la Fórmula 1, donde las colaboraciones y los patrocinios se articulan en varios niveles. En el ámbito del propio campeonato, Louis Vuitton se encarga del equipaje y los trofeos, y Puma provee la ropa y el calzado con licencia. Después, las marcas pueden colaborar con las diez escuderías en liza. Puma viste a Ferrari, Mercedes (en transición), Williams, McLaren y Aston Martin, mientras que Adidas equipa a Mercedes y a Audi (nueva escudería). Las marcas Boss y Hugo son, respectivamente, socias de las escuderías Aston Martin y Visa Cash App RB (antes AlphaTauri). Por último, Castore viste a Red Bull Racing, McLaren y Alpine, y Tommy Hilfiger viste a Mercedes.El último nivel de patrocinio reside en el nombramiento de embajadores. Mientras que Pierre Gasly luce ahora el cocodrilo de Lacoste, además de Berluti y de los perfumes de Givenchy, Lewis Hamilton se sitúa en el ámbito del lujo con Dior Homme, en el del “sportswear” con Tommy Hilfiger y Lululemon, y también en el del viaje de lujo con Rimowa. Por su parte, Charles Leclerc es embajador de APM Monaco, Puma y Ray-Ban, mientras que Lando Norris apuesta por la elegancia funcional del equipaje Tumi (grupo Samsonite) y las fragancias de Ralph Lauren.Lacoste desembarca así en un universo deportivo capaz de movilizar a los actores de la moda como pocos otros. Este movimiento no es sino uno más en el tablero de su plan para alcanzar los 4000 millones de euros de facturación de aquí a 2030, mientras que su facturación anual ascendía a 2800 millones de euros en 2024.